Dióxido de titanio: ¿de dónde viene la polémica?
El debate sobre la seguridad del dióxido de titanio surgió especialmente cuando se retiró su autorización como aditivo alimentario (E171) en la UE por dudas de inocuidad a largo plazo por vía oral. Sin embargo, esa decisión no afecta al uso cosmético. La diferencia clave está en la forma física y la vía de exposición.
En cosmética, el TiO₂ se utiliza en formas y concentraciones distintas, y la exposición dérmica o labial es incomparable a la ingestión diaria en alimentos.
La seguridad del dióxido de titanio en cosmética
Los organismos europeos de evaluación de seguridad consideran que el dióxido de titanio es seguro en cosméticos siempre que no esté presente como nanopartículas inhalables (por ejemplo, en sprays o polvos sueltos).
- En barras de labios, el TiO₂ se encuentra en una matriz sólida, no en polvo suelto.
- Las partículas suelen estar recubiertas o encapsuladas, lo que limita su absorción.
- La exposición por ingestión incidental (al lamerse los labios) es mínima y no se considera preocupante en las condiciones de uso cosmético.
- Está restringido únicamente en formatos que puedan inhalarse (aerosoles o polvos).
Por tanto, el uso de TiO₂ en labiales, cremas y maquillajes compactos está autorizado y se considera seguro dentro de las concentraciones reguladas.
Diferencia entre dióxido de titanio natural, micro y nano
Para entender las etiquetas, conviene diferenciar tamaños de partícula:
| Tipo | Tamaño de partícula | Uso habitual | Riesgo potencial |
|---|
| Micro | > 100 nm | Labiales, maquillajes, cremas | Seguro según normativa UE |
| Nano | < 100 nm | Protectores solares de alta transparencia | Seguro en cosméticos no inhalables; restringido en aerosoles/polvos |
En barras de labios ecológicas, las certificaciones prohíben o limitan el uso de nanopartículas. En consecuencia, el TiO₂ presente suele ser microgranulado, totalmente compatible con un uso seguro.