La regulación de los productos cosméticos en la Unión Europea está en constante evolución con el objetivo de mejorar la seguridad del consumidor y garantizar una mayor transparencia. Uno de los cambios más relevantes en los últimos años es la actualización de la normativa sobre la declaración de alérgenos en cosmética, especialmente en productos perfumados.
Este cambio afecta tanto a fabricantes como a profesionales del sector y consumidores finales, especialmente a aquellos con piel sensible o propensa a reacciones alérgicas.
¿Qué son los alérgenos en cosmética?
Los alérgenos son sustancias que pueden provocar reacciones adversas en algunas personas, como irritaciones, enrojecimiento o dermatitis de contacto. En cosmética, muchos de estos alérgenos se encuentran en las fragancias, tanto sintéticas como naturales (aceites esenciales).
Hasta ahora, la normativa europea obligaba a declarar 26 alérgenos específicos cuando superaban ciertos límites de concentración en el producto final.
¿Qué ha cambiado en la normativa europea?
La Unión Europea ha ampliado significativamente la lista de alérgenos que deben declararse en el etiquetado de productos cosméticos. Este cambio se basa en la opinión del Comité Científico de Seguridad de los Consumidores (SCCS), que identificó nuevas sustancias con potencial alergénico.
El principal cambio es:
- La lista de alérgenos pasa de 26 a más de 80 sustancias.
- Se incluyen nuevos compuestos presentes en fragancias y aceites esenciales.
- Se refuerza la obligación de etiquetado para mejorar la información al consumidor.