Afección por afección: qué es y cómo cuidarla
1. Eczema o dermatitis atópica
¿Qué es?
Es una condición inflamatoria crónica que cursa con sequedad extrema, picor intenso y lesiones descamativas, especialmente en pliegues, manos y rostro. Puede agravarse con el frío, el estrés o productos irritantes.
Qué evitar:
Ingredientes recomendados:
Avena coloidal: calmante, antiinflamatoria y antipruriginosa
Manteca de karité sin refinar: nutre y repara
Aceite de caléndula o manzanilla: suavizan y regeneran
Omega 3 y 6 (aceite de onagra, borraja, cáñamo): refuerzan la barrera lipídica
Prebióticos: restauran el equilibrio del microbioma
Consejo profesional: Usar limpiadores sin jabón con pH fisiológico y una crema emoliente rica dos veces al día.
2. Rosácea
¿Qué es?
Una afección vascular crónica que se manifiesta con enrojecimiento facial persistente, capilares dilatados, sensación de ardor y, en algunos casos, pústulas. Muy reactiva al calor, alcohol, estrés y cosméticos agresivos.
Qué evitar:
Exfoliantes físicos o químicos
Alcoholes, mentol o eucalipto
Fragancias sintéticas
Tintes o colorantes artificiales
Ingredientes recomendados:
Agua de rosa damascena o hidrolato de lavanda: descongestionantes
Extracto de regaliz o niacinamida vegetal: reducen rojeces
Aceite de tamanu o jojoba: equilibran sin obstruir
Bisabolol (camomila) y centella asiática: antiinflamatorios potentes
Prebióticos y fermentos: refuerzan la función inmunológica cutánea
Consejo profesional: Usar productos minimalistas (pocos ingredientes) y evitar fricciones. Aplicar compresas frías de hidrolato calmante durante los brotes.
3. Psoriasis
¿Qué es?
Una enfermedad autoinmune que acelera la renovación celular, provocando placas rojas con escamas blancas, comúnmente en codos, rodillas, cuero cabelludo y espalda. Puede causar picor, dolor y sensación de tirantez.
Qué evitar:
Corticoides sin control médico
Productos que resequen o contengan derivados del petróleo
Fragancias artificiales o alérgenos comunes
Jabones convencionales
Ingredientes recomendados:
Aloe vera puro: antiinflamatorio y regenerador
Aceite de neem o cáñamo: emolientes con propiedades antimicrobianas
Manteca de cacao o cupuaçú: suavizan la piel engrosada
Extractos de cúrcuma, resina de boswellia o sauce blanco: ayudan a reducir la inflamación
Aceites esenciales diluidos de lavanda o incienso (en pequeñas dosis)
Consejo profesional: Aplicar bálsamos ricos en lípidos vegetales tras el baño. Exponer la piel moderadamente al sol (previa consulta médica) y evitar el estrés.