La piel infantil no es una “versión mini” de la piel adulta. Durante la infancia, el órgano cutáneo está en pleno desarrollo y, por tanto, es más vulnerable a la irritación, la sensibilización y la absorción de determinadas sustancias químicas. En este contexto, el uso de maquillaje convencional (formulado para adultos) sobre rostros infantiles puede suponer un riesgo evitable, tanto a corto plazo (brotes de irritación, dermatitis, eccema) como, potencialmente, a largo plazo si existe exposición repetida a compuestos con actividad hormonal, conocidos como disruptores endocrinos.
Read more